Gurvich y las Artes Escénicas

“No es mera casualidad, que encontremos en la obra de Gurvich, nexos entre la música y la pintura compartiendo efectos y conceptos, pues el lenguaje musical traduce inquietudes sutiles de una sensibilidad interminable para escuchar, lo cual responde a una sensibilidad perpetua, viva y latente del pintor que era Gurvich.

La fascinación de Gurvich por la música comienza a determinarse por su interés hacia el violín. Fue en las clases del violinista David Julber, impartidas en su casa de Pocitos, donde comenzó a practicar este instrumento. Compañero de este aprendizaje fue Horacio Torres, hijo menor de Joaquín Torres García, a través del cual pudo conocer al maestro y entrar al TTG.

[…] Gurvich, en sus proyectos para escenografías teatrales, crea realidades habitables entre la pintura y el teatro. Concilia los cuerpos, las texturas, los colores y el espacio constructivo a modo de escenario: su visión teatral es incuestionable. El artista, en sus dibujos y bocetos, nos lleva a un universo personal, íntimo, donde la

libertad expresiva dirige, desde lo visual, un guion que nos introduce directamente a la escena representada.” (Marina García López, 2017)